Las cerraduras inteligentes están llegando a todas partes, y cada día más personas están cambiando a esta nueva tecnología, no sólo por la seguridad que representan sino también por la seguridad. 

Los cerrajeros Sarriá han tenido que especializarse también en este tipo de cerradura que cada día en más popular y conocer la tecnología detrás de ellas.

Pero para muchas personas el tener una cerradura inteligente, no es sólo una cuestión de tendencia o seguridad, sino también puede ser conveniente para su salud mental.

Tal es el caso, que ya se ha reportado, para las personas que sufren de TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Las personas que sufren de este trastorno, por lo general siente la necesidad de realizar rutinas repetitivas, como lavarse las manos constantemente, contar cosas, repetidamente, pero sobre todo el chequear una y otra vez que las puertas y ventanas estén debidamente cerradas.

Personas que sufren este trastorno muchas veces se regresan a sus hogares varias veces para simplemente chequear si han cerrado la puerta.

Pero una de las grandes ventajas que tienen las cerraduras inteligentes, es que ya no tendrán que devolverse a sus casas para confirmar que cerraron correctamente la puerta, ya que lo pueden monitorear desde su teléfono inteligente.

Un poco de historia

Las cerraduras inteligentes como Kevo de Kwikset comenzaron a aparecer en 2013. Que funcionaba con tecnología Bluetooth. Luego aparecieron la August de Yale y Encode de Schlage, lanzados en 2018 y 2019, funcionando con WiFi.

La conexión a través de WiFi te permite monitorear y controlar la cerradura cuando estás fuera de casa y ver la cara de cualquier persona que quiere entrar, y también permite la comunicación con Alexa o Siri, y enciende las luces y ajusta el termostato para que todo esté listo para tu llegada.

En todo el mundo, el mercado de cerraduras inteligentes está en camino de alcanzar los $ 4.400 millones para 2027, diez veces más que los $ 420 millones en 2016, según la firma de investigación de mercado Statista.

La seguridad

Algunos analistas se preocupan por el rápido crecimiento del mercado y si las cerraduras son lo suficientemente seguras y piensan que los fabricantes no invierten lo suficiente en buscar fallas en sus sistemas.

Uno de los desafíos a los que se puedan enfrentar es que un hacker pueda abrir la cerradura, sobre todo por el hecho de que se conectan a través de una red WiFi.

Otro desafío es el crear un producto al cual no se le agote la batería. Una solución es dejar que las cerraduras conserven energía en el modo de espera, luego verifique a pocos segundos para ver si deben permanecer conectadas al wi-fi.

Instalación

También puede resultar complicado instalar cerraduras inteligentes. Yale Locks tiene un dispositivo de actualización que se ajusta a un pestillo existente con unos pocos tornillos.

Dependiendo del país en donde te encuentres puede ser muy fácil adaptar la cerradura inteligente a la cerradura actual, sobre todo si vives en Asia o los Estados Unidos, pero en lugares como el Reino Unido, en donde las casas son antiguas, puedes tener problemas para adaptarlas, por lo que necesitarás los servicios de un cerrajero especializado.

Otro problema es el servicio de internet en algunos países, que no siempre puede ser confiable. Así que una solución alternativa sería prescindir de la conectividad a internet.

Ahora las cerraduras no sólo nos brindan seguridad, sino que también permiten escoger quien entra y quien no, ya que podemos darle acceso a quien queramos o bloquearlos.